Tengo nublado el pensamiento
Y aunque hago el intento
un pequeño fragmento se asoma
son infinitas palabras;se agolpan,no cesan
la mente estalla; pero nada revelan.
Asi pasan las horas
una prolongada emoción antecede
y el sentir vestido de magra mueca
toma el sitial; desde donde escribirte quiero.
Si las voces que habitan mi espacio
hablar pudieran
sentirias una queja y honda pena
estoy al borde del suicido colectivo
entre la creación e inventiva
sin color y aromas.
¡Sálvame de este torbellino !
arrójame un salvavida
házme soñar nuevamente, desde el principio
y nunca sueltes mi mano, ni por un minuto.
Mírame desde tus ojos negros
con esa paz infinita que todo lo puede
acaba con el suplicio de nunca decifrar
lo que desde tu alma quieres
y mis oídos oir prefieren.
¡Ya ves! tenía nublado el pensamiento
pero la emoción tomó forma y sentido
y en una dos por tres
te di, de nuevo mi cariño.