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Resucitaremos... No puede morir la muerte que de por sí muerta está y sólo le quedará matar para poseerte. ¡Qué terrible vocación de la muerte tan ingrata que sólo hasta que te mata encuentra satisfacción! Yo, por cierto, la detesto ni quiero tratos con ella; por más que la pinten bella, si llama no le contesto. La evito lo más que puedo, la rehuyo, me le escondo. Si llama, no le respondo. Le temo. Le tengo miedo. Sé que algún día vendrá tarde o temprano a mi vera y quiérala o no la quiera indefenso me hallará. Nadie podrá defenderme, ni nada valdrán mis ruegos y terminarán los juegos que inventé para esconderme. Ella vive de matar y mata para vivir. Llega a veces sin sentir y no se hace del rogar cuando alguno la convoca. Ella llega de inmediato y no es nada, nada grato ver que a veces ya te toca. Aunque le cierres la puerta, se cuela por la ventana y para ella no hay mañana porque siempre está en oferta. Empero, lo que ella ignora es que al matarme no muero, simplemente me libero de su saña destructora. Pues hubo Alguien que murió por todos alguna vez; pero a la cuenta de tres días, Él resucitó. Así que si en Él vivimos también con Él moriremos y si por Él existimos, con Él resucitaremos. Heriberto Bravo Bravo SS.CC Poema de paz Poeta: Heriberto Bravo Bravo SS.CC Poemas leidos 53 veces Poemas de Amor |
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