|
|
El alba y el bello suspirar
Los suspiros de un bello amanecer
Deleite son de amor y hora temprana
Cuando al dorado sol de la mañana
Mi hermosa dama se suele enternecer.
Mimarla dulcemente es un placer
Y el aura soleado a nos se hermana
ornando de argenta que engalana
Los deleitosos gemidos de mujer.
Cuan dichosa mí dama y cuán dichoso
Al alba el sol de amor fuera testigo
De nuestro amor tierno y rutilante.
Manantial de pasión y deliroso
Donde mí puro amor a dar me obligo
Como lo hace el más cabal y digno amante.
Poemas leidos 69 veces
|
|
|