Demente preludio
Inocente tersura
entregada a mi mano,
te sabía escondido,
asfixiado,temeroso
y buscando rendirte a la enjúndia,
del demente preludio,
que estalló como un grito,
e inocente, sumiso,
me brindas tu rostro
Hola poema,hola amor,
no huyas, nada vale,
no te escondas,
ya el papel
no te sirve de refúgio.
Te encontré en el suspiro
del respirar ahogado,
no te escondas,
por favor ven,entregate
te amo.